Metodología
Tu negocio registra donde siempre. Los agentes leen, verifican y proponen; tú decides; lo confirmado regresa a tu sistema. Este es el ciclo completo:
Las tres reglas del ciclo
Sección titulada «Las tres reglas del ciclo»Nada sale sin ti. Cada mensaje nace como borrador y espera tu aprobación, desde la consola o respondiendo “aprobar 2” en tu WhatsApp. El envío automático existe, pero lo activas tú, por categoría.
Un dicho no es un pago. Si un cliente dice “ya pagué”, queda como reporte por confirmar. La factura se cierra cuando el banco (Belvo), Stripe o tú lo confirman. Cada dato carga su origen y su verificación, visibles en la consola.
Tu sistema manda. aiuda no acumula verdad propia: el pago confirmado deja constancia en tu Odoo o en tu tienda (write-back). Si un día te vas, tu información sigue donde siempre estuvo.
El ciclo, paso a paso
Sección titulada «El ciclo, paso a paso»- Leer. Las fuentes conectadas alimentan la cartera: tu Excel (la IA identifica su estructura), Odoo, pedidos de Shopify o WooCommerce. Si el mismo registro vive en varios sistemas, aiuda lo sabe y te deja saltar a cada uno (presencia multi-sistema).
- Verificar. Los depósitos del banco y los cobros de Stripe se cruzan contra las facturas abiertas: lo que el dinero real confirma se cierra solo, con su fuente registrada.
- Proponer. Los agentes redactan con el tono que dicta la antigüedad de cada cuenta, respetando tus reglas de negocio. Una promesa de pago incumplida dispara seguimiento; la cadencia evita insistir de más.
- Aprobar. La bandeja del equipo es tuya. Apruebas, rechazas o tomas el control de la conversación cuando quieras.
- Enviar y escuchar. Lo aprobado sale por tu WhatsApp; las respuestas regresan al agente, que registra promesas y reportes de pago.
- Devolver. Lo confirmado se inyecta de regreso al sistema de origen. El ciclo cierra donde empezó: en tu negocio.